jueves, 17 de abril de 2008

Segovia en el mundo

Hace tiempo, escribí un artículo presente en este blog, que titulé “Segovia en el corazón”. En dicho artículo vertía mi amor por esta bellísima ciudad en la que he vivido, estudiado y gozado de su poderoso encanto durante muchos años.
Llevado por la pasión que siento por ella, finalizaba mi relato asegurando que Segovia no necesita publicitarse para hacerse conocer, se vende sola. Pues bien, me retracto, me desdigo; los árboles no me dejaron ver el bosque.
Sí lo necesita, sobre todo, en un mundo donde las posibilidades de la comunicación son poderosamente eficaces, y que facilitan enormemente la divulgación del conocimiento y de la imagen a todos los niveles con unas inmensas ventanas abiertas al mundo que permiten ver a su través e instantáneamente cualquier rincón del planeta que habitamos.
Recientemente he visitado Toledo y Salamanca, dos ciudades que junto con Ávila y Segovia conforman un círculo mágico de exiguo radio, muy próximas entre sí, que poseen la atrayente posibilidad de trasladarnos en el tiempo hacia épocas pasadas que añoramos profundamente y sobre todo que valoramos cuando admiramos las obras de arte que nos legaron a la vez que disfrutamos de unas ciudades instaladas en la modernidad propia del siglo XXI.
Me sorprendió Toledo, con un alud de visitantes, fundamentalmente, y quiero remarcarlo así, extranjeros, como jamás he visto en Segovia. Considero que el patrimonio artístico de nuestra ciudad, en nada tiene que envidiar a Toledo, sino quizá más bien al contrario.
Me pregunto si no nos habremos olvidado de darnos a conocer en ese resto del mundo que aún no nos conoce, si no nos habremos dormido en los laureles. Segovia, en 2016, merece ser Capital Europea de la Cultura. Lo conseguiremos si nos lo proponemos.
Sobra hacer aquí una descripción de nuestro patrimonio artístico. Es inmenso y de un altísimo valor. El acueducto es una formidable obra de una belleza y de una grandeza tal, que extasía a quien lo contempla. Debería ser, mucho más de lo que es en la actualidad, el monumento que simbolizase a esta hermosa ciudad.
Suelo ver documentales históricos y de arte en televisión realizados en otros países. Pues bien, en varias ocasiones han versado sobre las obras romanas y acueductos en países europeos. Parece ser que solamente los construyeron en Francia e Italia. Ni rastro del acueducto de Segovia, inmenso y majestuoso al lado de los restos que quedan en esos países.
Suelo leer con frecuencia y en algunas ocasiones – hablo de autores extranjeros - me he topado con alguna referencia histórica sobre Toledo y Salamanca. No creo recordar ninguna que hablase de Segovia.
¿Exagero?. Es posible. Desdíganme si consideran que estoy equivocado. En caso contrario animo a quienes corresponda a que hagan un esfuerzo por situar y dar a conocer en el mundo a esta bellísima ciudad Patrimonio de la Humanidad.

martes, 15 de abril de 2008

Profesionales de la vergüenza

Con estupor e indignación contenida, leo los calificativos que determinados periodistas de los medios de comunicación tales como Abc, El Mundo, La Razón y cómo no, la Cope, han dedicado a las ministras recién nombradas por el presidente del gobierno.
Por encima de todo, suponen una falta de respeto absoluto hacia ellas en particular y hacia la mujer en general. Estos personajes que se dicen periodistas profesionales de la información, no se merecen semejante consideración, sino la de auténticos voceros representantes de la ideología más machista y retrógrada que puebla los medios de difusión más cavernícolas del panorama nacional.
Vergüenza deberían sentir estos profesionales de pacotilla al reprobar, insultar y vilipendiar públicamente a las mujeres que integran el gabinete y a las que denigran por el simple hecho de ser mujer.
Estos cantamañanas del periodismo, les niegan de principio la capacidad que puedan tener para ejercer dicho cargo negándoles la oportunidad de demostrarlo, al menos con los consabidos cien días, cosa que sí habrían hecho si no hubieran pertenecido al sexo femenino.
Estos impresentables no merecen pertenecer a una profesión tan respetable. Son indignos de ella. Por encima de cualquier intención de incordiar o molestar al gobierno y a su presidente, está la ofensa que se ha infligido a la mujer y que es imperdonable.
Sra. Ministra de la Igualdad, como ve, le espera un arduo trabajo.

lunes, 14 de abril de 2008

Todos estamos invitados

Bajo este título, en apariencia inofensivo y carente de dramatismo alguno Gutiérrez Aragón forja una desgarradora historia que tiene lugar aquí al lado, en el País Vasco y que logra desbordar al espectador, hasta el extremo de sumirle en un estado de inquietud y desasosiego ante la contemplación de unos hechos magníficamente expuestos por este excelente director, que aunque harto conocidos, no por ello dejan de impresionar profundamente.
En pocas ocasiones he visto al público continuar sentado en su butaca impactado por la escena final, esperando quizás algo más, con la esperanza de un gesto, una situación nueva y gratificante que suavice su tremenda dureza para al final abandonar la sala en un silencio absoluto y con una expresión mezcla de incredulidad y asombro ante lo visto en pantalla que no es sino un fiel reflejo de una dramática situación que tantas personas viven a diario en ese maravilloso y próspero País Vasco.
Miedo, angustia y desolación resumen y empapan los hechos narrados. Miedo por parte de la víctima y miedo por parte de quienes le rodean que con su mal disimulada ignorancia ante el estremecedor acoso a que son sometidos, aumentan la incredulidad, la soledad y el abandono de quienes ven trastocada su vida por estos terribles hechos.
Mirar hacia otro lado, ignorar lo que está pasando, continuar viviendo.

jueves, 10 de abril de 2008

El Espíritu Olímpico

No está suficientemente claro, cómo y cuando comenzaron los Juegos en Olimpia aunque los primeros datos parecen remontarse al año 776 antes de cristo. Sí conocemos a la perfección el inicio de los juegos modernos que tienen su origen en el año 1896 en Atenas.
Pero los Juegos Olímpicos, ahora de plena actualidad con motivo de la Olimpíada de Pekín, han generado polémicas y han sido motivo de controversia con frecuencia. He aquí un breve recorrido por los hechos más impactantes que han tenido lugar a lo largo de su historia moderna.
En los Juegos adjudicados a Roma en 1908, otras ciudades italianas se opusieron pretendiendo ser ellas quienes los organizaran y este conflicto junto con el desastre económico de la erupción del Vesubio, motivaron la decisión de trasladarlos a Londres.
Fue precisamente en los Juegos de Londres de 1908 donde por primera vez participaron las mujeres, eso sí, faltaría más, solamente las dejaron lucirse – con perdón - en deportes de exhibición.
En este mismo escenario, los finlandeses se negaron a desfilar tras la enseña rusa, que le tenía como protectorado. Además, el abanderado estadounidense se negó a inclinar la bandera de su país al paso por el palco de autoridades, ya que según una ley norteamericana “la bandera no debe inclinarse ni ante un rey”.
Perdonen el inciso, pero este hecho, a la inversa, tuvo lugar cuando en un gesto tan pueril como innecesario, el presidente Zapatero se negó a levantarse ante el paso de la bandera Estadounidense en un desfile de las fuerzas armadas.
En 1916, 1940 y 1944, el mundo estaba demasiado ocupado en aniquilarse mutuamente en las estúpidas y malditas guerras que tuvieron lugar a escala planetaria. Nada que ver con el espíritu que se supone ha de animar las Olimpíadas.
En 1936 fue Berlín quién los organizó – Barcelona compitió y perdió en esta ocasión con la ciudad alemana- con Hitler en el poder, quien hizo todos los esfuerzos posibles para mostrar la superioridad de la raza aria. Tuvo que soportar como un atleta de raza negra llamado Owens arrasaba en las competiciones de velocidad.
En 1972 fue Munich quién fue designada y donde tuvo lugar un baño de sangre cuando un grupo palestino secuestró a once atletas israelíes. El sangriento desenlace no fue suficiente para suspender los juegos y siguieron adelante.
En 1980, La Olimpíada se celebró en Moscú, en plena guerra fría, lo que motivó el boicot de Estados Unidos y otros países occidentales, lo cual motivó que en los siguientes juegos de 1984, adjudicados a Los Angeles, Rusia y los países de su órbita se tomaran la revancha y no participaran. Como dato curioso, en estos Juegos Olímpicos, participó China por primera vez.
Y es en este inmenso, recóndito y aún intrigante, enigmático y misterioso país para nosotros los occidentales, donde en este año va a desarrollarse el más formidable de los eventos deportivos celebrados a nivel mundial. Los acontecimientos que están teniendo lugar relacionados con el Tíbet, han sido el detonante que ha despertado a la opinión pública y a numerosas organizaciones pacifistas y de todo tipo que se oponen no ya a la celebración de los Juegos, sino al menos a la asistencia de las delegaciones de alto nivel de los Estados que participan.
Sorprende que la feroz dictadura existente en China no haya sido suficiente y haya tenido que surgir el Tíbet para despertar las conciencias a nivel mundial y promover el boicot que hoy se demanda y que seguramente no tendrá efecto alguno ya que los intereses económicos son inconfesablemente determinantes para que nadie haga nada, salvo pequeños e insignificantes gestos que no harán sino dejar de manifiesto la hipocresía de quienes los lleven a cabo y la despótica indiferencia de aquellos que ni se molesten pese a las protestas que están teniendo lugar a nivel mundial.
La llama Olímpica está recorriendo el mundo en un auténtico salto de obstáculos que obliga a sus portadores a caminar con protección hasta el punto de pensar en suspender el recorrido previsto. El espíritu olímpico que representa, como tantos otros, está tocado. Nada nuevo bajo el sol.

martes, 11 de marzo de 2008

CONFESIONES VATICANAS

Lo último en tecnología punta vaticana: a partir de ahora podremos confesarnos por E-Mail. Increíble, pero cierto. La anquilosada, obsoleta y prepotente iglesia católica, ha salido de las cavernas donde está sumida en su habitual ostracismo de siglos y ha brindado a sus fieles seguidores– cada vez más infieles – la oportunidad de dar un salto de un millón de años, utilizando los medios tecnológicos más avanzados en comunicación.
Para ello ha elaborado una lista de los últimos pecados homologados por Ratzinger, Rouco y compañía, que nos ponen al día de los asuntos pecaminosos que afectan al sujeto pecador. Dicha lista podremos descargarla desde Internet para a continuación marcar los que nos correspondan y enviarla en el formato que prefiramos. A renglón seguido, y dada la inmediatez de la informática, la absolutoria respuesta será inmediata previa comprobación de que los datos que has introducido de tu tarjeta de crédito son correctos y de que, claro está, tienes saldo para abonar la penitencia que te corresponda y que estará en función de la gravedad de los pecados cometidos. Los que prefieran el tétrico y siniestro confesionario tendrán que hacerlo con la lista en la mano – con perdón – con el objeto de estar al día y no dejarse ningún pecado o pecadillo por falta de información
De un paso habremos resuelto la falta de personal de la iglesia para llevar a cabo esta labor en los confesionarios tradicionales y habremos resuelto de una vez la financiación de la Iglesia católica que de esta forma dejará de vivir a costa de los no católicos, porque los demás supongo que estarán de acuerdo con sufragar sus gastos ya que son los que utilizan sus servicios.
Esta versión, a medias novelada, viene a cuento debido a la publicación de una lista de pecados modernos publicada por la iglesia católica – quién si no – que actualiza los pecados veniales y mortales que los débiles humanos tendemos a cometer. Lo último de lo último, son los relacionados con la manipulación genética y el medio ambiente.
Pues bien. Imaginemos que hemos cometido un importante atentado contra el medio ambiente. Al estar en la lista como pecado – imagino que mortal - simplemente nos confesamos y ya está, libres de pecado y tan tranquilos. Definitivamente – afortunadamente diría yo - la iglesia Católica continúa en las cavernas.

lunes, 3 de marzo de 2008

EN LA CATEDRAL

No existe emoción comparable ni experiencia humana parecida a la que se experimenta ante la arrebatadora, hermosa e incomparable contemplación de la imponente y serena belleza de una catedral.
La soberbia estampa que ofrecen sus centenarios y colosales muros integrados por magníficos sillares de piedra salpicados de hermosas vidrieras y luminosos rosetones armonizan majestuosamente con los estilizados y delicados arbotantes y los formidables contrafuertes que adosados a ellas dan al conjunto un aire de hermosa proporcionalidad que arrebata y desborda los sentidos ante la contemplación de tanta belleza destinada a la eternidad y que nos permite aún un atisbo de esperanza en el ser humano capaz de concebir y crear tan hermosas obras.
Elevamos la vista y contemplamos sus esbeltos muros coronados por las estilizadas y espigadas torres que culminan en bellísimos pináculos de una belleza que sobrecoge por sus formas imposibles, frágiles y delicadas que parecen extenderse hasta el infinito.
No parece obra de humanos, sino de dioses. Pero fueron los admirables maestros arquitectos, escultores, canteros, albañiles, carpinteros y tantos otros representantes de venerables oficios que hace decenas de siglos, mil años en algunos casos, colaboraron con su sabiduría y su paciencia a la creación de estos magníficos y soberbios ejemplos del amor por la estética y el arte que afortunadamente el hombre ha sido de capaz desarrollar.
Sobrecogidos, contemplamos el tímpano de la entrada, las bellas arquivoltas preciosamente esculpidas con diferentes motivos y el parteluz hermosamente decorado de la puerta principal que nos introduce en un instante ante la inolvidable visión de la soberbia grandeza de sus naves dispuestas en crucero con las bóvedas surcadas de hermosas nervaduras que dispuestas radialmente se cruzan entre ellas, a veces en caprichosas formas concurriendo armoniosamente en los pilares que soportan el peso de las bóvedas.
El viajero, extasiado ante tanta belleza, eleva la vista desde la base de las colosales columnas que soportan todo el conjunto hasta las bóvedas de la nave central, recorriendo emocionado los bellísimos arcos ojivales y de medio punto, deleitándose con la contemplación de la hermosa precisión de los ajustes de la piedra que los componen y en su hermosa disposición.
Se desplaza el emocionado viajero hasta una de las naves laterales, contemplando el triforio y los hermosos y luminosos vitrales del claristorio que dan al conjunto un majestuoso aspecto que se queda grabado en su mente para siempre. Avanza religiosamente deteniéndose ante cada una de las bellas capillas, auténticas ermitas algunas de ellas por su tamaño y contenido que merecen una visita detenida.
Llega a la girola o deambulatorio - prolongación de las naves laterales - que rodea el altar mayor y que nos conduce a la otra nave lateral. Nos detenemos al llegar al transepto o crucero en el punto donde se cruzan las dos naves principales. Elevamos la vista y la dirigimos hacia la cúpula, majestuosa, gigantesca, de una belleza indescriptible que nos llena de una profunda emoción.
Al bajar la vista nos encontramos con el retablo profusamente decorado donde se encuentra el altar mayor del templo y al girarnos, divisamos el espléndido coro, zona reservada para el clero que se encuentra rodeado de una preciosa sillería tallada en madera, - las misericordias – obra de venerables artesanos escultores de la talla en madera.
Abandona el viajero la catedral con un nudo en la garganta y la impresión de que el tiempo se ha detenido entre sus muros. La contemplación de tan serena y majestuosa belleza le ha llenado de tal forma que necesita reposar y repasar cuanto sus ojos han visto y su corazón ha gozado

miércoles, 27 de febrero de 2008

MULTICULTURALISMO Y VELO ISLÁMICO

Leo a Vargas Llosa en uno de sus escritos sobre multiculturalismo y debo reconocer que en una primera lectura quedo perplejo ante las afirmaciones que en dicho artículo vierte este reputado escritor que merece todos mis respetos y que escribe con frecuencia sobre este tema que tantos ríos de tinta hace correr en todos los medios de difusión occidentales.
En una segunda lectura comienzo a considerar sus argumentos, que por duros que puedan resultar en términos absolutos, si los relativizamos y pensamos fríamente sin miedo a opiniones precipitadas de terceros que puedan demonizarnos o a nuestros propios escrúpulos que puedan cohibirnos, cobran cierto sentido.
Afirma Vargas Llosa que el multiculturalismo es una ficción que no todas las culturas son iguales que unas están más desarrolladas que otras, que no son comparables. No puede considerarse avanzada una sociedad que no respeta los derechos de todos los individuos que la componen, y que llegan a discriminar a sus componentes simplemente por razón de su sexo.
En definitiva, considera que unas culturas son superiores a otras porque están más avanzadas.
Resulta duro admitirlo, pero lo cierto es que muchas culturas han progresado porque han evolucionado avanzando a través de los tiempos al contrario que las otras que quedan rezagadas al estabilizarse en un determinado momento de su historia o incluso han involucionado al no adaptarse a los ritmos que marca los nuevos tiempos, fundamentalmente por motivos religiosos o de otra índole que han obrado de freno ante el reto de la modernidad.
Los movimientos migratorios hacia occidente están poniendo de manifiesto como el choque de las diferentes culturas crea tensiones en la sociedad que los acoge debido a las diferentes costumbres, lenguas y religiones que entran en colisión cuando los individuos que las componen conviven.
¿Como es posible que el uso de una prenda como el velo islámico– no digo el burka, absolutamente reprobable y vergonzoso - nos lleve a tal grado de controversia como el que se está imponiendo en occidente?. En Francia, por ejemplo, se han prohibido en todos los centro de enseñanza – no solo el velo, sino cualquier atuendo, signo religioso o político - , mientras que en España y en otros países europeos se empieza a plantear el uso de dicha medida.
Se argumenta, que el velo es sólo la punta del iceberg que puede ir descubriendo el resto que con el tiempo puede hacerse visible, de tal manera que el burka sería el siguiente paso y dentro de nada la Islamización de occidente.
Yo no lo creo así, y no considero que su uso constituya una ofensa de nadie hacia nadie. Claro está, que ni un paso más adelante. Hablamos del velo sin más, una prenda que no considero que suponga ninguna imposición para quién lo usa – en caso contrario, estaría en total desacuerdo - y que obedece más a una costumbre o afirmación de una identidad a la que tienen pleno derecho que a una imposición o a un desafío hacia la sociedad que los ha acogido.
¿No estaremos logrando con nuestra oposición a sus costumbres el efecto contrario al deseado, es decir, una radicalización en las mismas? Me lo pregunto y encuentro como respuesta que en países como Marruecos, cada vez es más popular el uso del velo islámico y jóvenes que no lo llevaban, acceden ahora a su utilización.
En Turquía, nación que se debate entre la modernidad con sus pretensiones de entrar en la Unidad Europea y sus estructuras ancestrales con su islamismo radical, se ha aprobado una ley que vuelve a permitir el velo en la universidad.
¿No estará occidente provocando estos cambios?.
Ante Hechos tan reprobables como la imposición del burka o la ablación del clítoris, y, en definitiva, la esclavización de la mujer, occidente ha de mantenerse firme observando y haciendo observar los valores que han hecho de la cultura occidental un referente para toda la humanidad.
Pero enfrentarse a una cultura y a los individuos que la componen por la utilización de una prenda como el velo no tiene sentido, salvo claro está, que sea fruto de una imposición por el hecho ser mujer.

domingo, 17 de febrero de 2008

A PROPÓSITO DEL ESTADO SOCIAL Y DE DERECHO

Considerando que el Estado Social y de Derecho tiene como fin primordial la defensa de las libertades de los ciudadanos, así como garantizar los derechos individuales, colectivos, culturales y políticos contribuyendo a su bienestar utilizando los medios necesarios para velar por sus derechos y garantizar su cumplimiento conforme a la Constitución, he decidido exponer y denunciar los hechos que se relacionan a continuación y que chocan y se contradicen frontalmente con los principios del denominado Estado Social y de Derecho bajo cuya tutela dicen ampararse las democracias modernas.
La lesión de los derechos relacionados a continuación, son permitidos en unos casos, tolerados en otros y alentados en los demás. El estado de Derecho es soberano y posee el poder suficiente para contrarrestar los poderes fácticos de diverso orden que pueden presionarle y ante los cuales no hay justificación posible para ceder ante ellos haciendo dejación de sus obligaciones para con los ciudadanos, que, inermes ante el Estado y su omnipotente máquina burocrática, se sienten indefensos.
Estos son los hechos que contradicen a aquellos derechos que el Estado Social dice garantizar. No están todos, pero al menos los que siguen son plenamente demostrables y están vigentes en la actualidad.
Que la vivienda ha pasado a ser un artículo de lujo en lugar de un bien de primera necesidad.
Que la justicia no está alcance de todos y que no siempre es igualitaria ni justa ni ampara por igual a todos.
Que muchos enfermos y en demasiados hospitales son atendidos durante horas y en muchas ocasiones durante días en los pasillos de unas urgencias abarrotadas y propias de un país tercermundista.
Que demasiados pensionistas que han cotizado toda su vida, sufren de una pensión indigna que apenas les permiten subsistir.
Que muchas/os viudas/viudos, viven miserablemente los últimos años de su vida con una pensión que nos debería avergonzar.
Que muchas familias numerosas y no numerosas con escasos recursos económicos soportan unos gastos vergonzantes al no disponer de material de enseñanza gratuito para sus hijos y que el Estado debería sufragar.
Que la mujer sigue estando relegada a un segundo plano en el mundo laboral.
Que los malos tratos a las mujeres continúan siendo vergonzante noticia cada semana.
Que la banca sigue obteniendo unos desorbitados y usureros beneficios año tras año.
Que la corrupción sigue campando por sus respetos.
Que la iglesia católica continúa desafiante con su arrogancia de siempre en un estado aconfesional.
Y posiblemente muchos otros más, aquí omitidos pero presentes en nuestra sociedad.Por todo ello, solicito de los responsables del Estado Social y de Derecho que decimos disfrutar, tomen nota de los hechos aquí expuestos y sin más dilaciones, discursos y justificaciones se pongan manos a la obra y conviertan las injusticias en justicias, las dejaciones en derechos consolidados y las manidas utopías en realidades posibles y plausibles que nos acerquen a un auténtico estado de bienestar, justicia e igualdad.

sábado, 26 de enero de 2008

LA CAMPANA DE LA PAZ

Cada seis de agosto y desde hace sesenta y tres años, la Campana de la Paz de la ciudad japonesa de Hiroshima, repica recordando al mundo el horror de una población que sufrió la ira de quienes desde entonces han tratado de justificar semejante barbarie con la injustificable excusa de evitar más dolor y sufrimiento.
Murieron casi doscientas mil personas inocentes y muchas más que quedaron pavorosamente impedidas para el resto de sus días. Población civil que no participaba en las acciones militares y que fueron tratados como conejillos de indias en el pavoroso experimento que pocos días después se repitió en Nagasaki.
Japón claudicó, pero nunca sabremos si la guerra se hubiera prolongado mucho más sin el lanzamiento de las bombas y si el dolor causado hubiera sido semejante al que soportaron los habitantes de estas ciudades mártires.
Lo que sí es seguro es que desde entonces se estableció una loca carrera por dominar la energía nuclear que en varias ocasiones ha puesto en peligro la paz mundial con la amenaza del holocausto nuclear que sufrimos durante la llamada guerra fría que se libró entre las dos superpotencias y que sigue latente hoy en día.
Las consecuencias de aquel espantoso e inicial experimento van mucho más allá. Hoy están en posesión de armas atómicas una multitud de países, muchos de ellos con una inestabilidad política y social que hace temer una confrontación entre naciones que mantienen diversas rivalidades que podrían ocasionar la utilización de dichas armas y que podrían arrastrar a las superpotencias a un cataclismo de incalculables consecuencias.
Pero la Campana de la Paz no dobla hoy en día únicamente por aquellos espantosos sucesos. Los frentes bélicos abiertos en todo el mundo son incontables y en todos los continentes, menos, claro está, en aquellos que se encargan de suministrarles las oportunas herramientas de destrucción.
Los países suministradores de armas, España entre ellos, se limitan a contemplar como se destruyen, experimentando de paso el empleo de nuevo armamento más letal y efectivo. Causa verdadero espanto constatar que existen ferias y exposiciones de armamento donde se muestran los últimos avances en la tecnología armamentística destinada a causar sufrimiento, muerte y destrucción.
La Campana de la Paz no debería doblar solamente cada seis de agosto. Debería hacerlo cada día para recordar a los seres humanos su pavorosa y estúpida capacidad de destrucción.

viernes, 11 de enero de 2008

A VUELTAS CON EL HIMNO

Es como si a los arcos de nuestro soberbio y colosal acueducto de Segovia nos empeñásemos en ponerles ventanas con cristales después de dos mil años campando por sus respetos con sus impertérritos sillares de granito desafiando el paso del tiempo o como si pintásemos los hermosos muros de nuestra bellísima catedral, la dama blanca, la dama de las catedrales. Sería una aberración incalificable, una herejía donde las haya.
Lo mismo pienso de la obsesiva empresa en la que se han embarcado, - vaya a usted a saber de quién partió tan desdichada idea que no es de hace unos días– quienes querían ponerle y de hecho han conseguido, letra al himno nacional después de tanto tiempo huérfano de semejante ropaje. Éramos pocos y parió la abuela. Lo que faltaba para el duro. A buenas horas mangas verdes. Cualquiera de estos dichos populares, puede reflejar este hecho que no deja de sorprender a propios y extraños.
Sin entrar en detenidas consideraciones en cuanto a la letra – a simple vista me parece vulgar, ramplona y decadente sobre todo cuando cita aquello de gloria a los hijos y grandeza a la patria – la oportunidad me parece de todo punto inapropiada. No era necesario arropar una melodía que antes identificamos de inmediato y que ahora nos va a sonar a una extraña mezcolanza que nada tiene que ver con el himno que había tomado desde hace tiempo y por derecho propio carta de naturaleza en los oídos de los españoles.
Un político catalán, digamos moderado, preguntado sobre este tema, respondía que nada tenía que decir, pues al fin y al cabo él no era español, no representaba por lo tanto a su nación – todo en un perfecto e impecable castellano - y se trataba por lo tanto de un asunto que no le competía. Imagino que el ínclito Carod, más radical él, claro está, se tapará los oídos cuando suene el himno, aunque quizás le pique la curiosidad por escuchar como suena con letra incluida, esa letra que el representante de la izquierda más recalcitrante del panorama nacional describe como rancia, calificativo que a su partido le sienta como un guante.
Seguro que su opinión sobre, pongamos por ejemplo la Marsellesa – ojo con la letra de este himno, cuasi violenta ó la del inglés, empalagosa y melosa oda a la reina – hubiera sido otra, sobre todo porque seguro que hubieran dado su positiva opinión tratándose de dos grandes países como seguro dirían ellos.
No cito a los políticos de los principales partidos, porque considero que no merece la pena. Ya saben, unos lo políticamente correcto y otros, simplemente lo correcto. Al fin y al cabo, es un tema delicado. Se trata de uno de los símbolos de la nación que representan al País y ellos más que nadie han de ser respetuosos. Nada nuevo bajo el sol.
Pero y el ciudadano de a pie, usted y yo, vamos. Pues como decía aquel, que se vendimie. Tenemos otros problemas que de verdad nos preocupan y que sí merecían ocupar a los políticos y a las primeras páginas de los medios de difusión como ya lo ocupan en la vida diaria de las gentes.
Con los símbolos de mi equipo ya tengo suficiente, y de vez en cuando hasta me dan satisfacciones, cosa que ustedes me niegan día sí y otro también. Puestos a elegir, me quedo con el Asturias patria querida. No soy asturiano, pero a quién no le ha alegrado memorables momentos y hasta le ha emocionado en determinadas ocasiones. Su letra es sencilla, tierna y alegre, habla de su tierra y de sus gentes sin ánimo de ridículas grandezas, glorias pasadas o vanos amores patrios.