lunes, 16 de octubre de 2017

EL ESPERPENTO CATALÁN

Mientras estas líneas se plasman en el papel, contemplo con una mezcla de asombro e incredulidad, las concentraciones de catalanes en calles y plazas de Cataluña con motivo de la huelga general convocada para protestar por los sucesos acaecidos el día uno de octubre, mientras se llevaban a cabo las votaciones para el ilegal referéndum.
Consulta que pese a todas las prohibiciones emitidas por el Tribunal Constitucional, consiguieron llevar a efecto utilizando cuantas artimañas y desatinos pudieron utilizar, y cuyos imaginarios y truculentos resultados, aún estamos esperando cuarenta y ocho horas después.
Una huelga que movería a la risa, si no fuera porque el asunto es extremadamente serio, ya que no se protesta por motivo laboral alguno, sino por los malos tratos recibidos por los votantes a cargo de las fuerzas de seguridad encargadas de evitar una votación que vulneraba la Constitución, y que los susodichos ciudadanos juzgaron extremadamente violentas.
A tal extremo afirman que llegó, que según el gobierno catalán, causaron cerca de novecientos heridos, cifra absolutamente ridícula y exorbitante, que hubiera colapsado hasta los hospitales, que en ningún momento se vieron sumidos en semejante situación.
Vaya por delante que los medios utilizados por la policía española, no por la catalana que hizo mutis por el foro, se limitó a intentar retirar las urnas y a los ciudadanos que trataron de impedirlo, con la lógica consecuencia de forcejeos y un mínimo empleo de la fuerza, inevitable en tales circunstancias.
Todo este esperpento huelguístico, ha movilizado a una parte importante de esa mitad de catalanes que comulgan con el independentismo, con la ausencia, no obstante, de sectores empresariales y sindicales que estando en desacuerdo con esta convocatoria, no han querido participar en una huelga extraña y fundamentalista  convocada por los sectores más radicales.
Todo ello en una sociedad que parece haber entrado en una loca huída hacia adelante en busca de una independencia que pretenden proclamar saltándose todas las leyes constitucionales, declarándose en rebeldía y llevando a cabo una desobediencia total que encabezada por el gobierno catalán en pleno, ha arrastrado a media Cataluña a una locura colectiva de consecuencias que ahora no podemos precisar, pero que sin duda es inmensamente preocupante.
El País asiste asombrado ante todos estos hechos, al tiempo que en Europa, que comprenden en su mayoría la posición Española ante el desafío constitucional planteado, asisten a este deplorable espectáculo, comenzando también a sentir una cierta preocupación.
Y es así, por el hecho de que estos sucesos que constituyen una absoluta quiebra de la paz y el respeto constitucional, puedan llegar hasta sus países, donde la mayoría tienen motivo para pensar que alguna de sus regiones, visto el caso catalán, tomen ejemplo y decidan subvertir el orden legal con el objeto de levantarse contra el Estado, algo que evidentemente no desearían afrontar, y que les obliga a seguir con suma atención cuanto está sucediendo en Cataluña. Extremadamente preocupante, absurdo y sumamente esperpéntico.

lunes, 2 de octubre de 2017

EL NACIONALISMO SE CURA VIAJANDO

Es viajando como se descubre que las fronteras impuestas por los hombres, representan una limitación  social aberrante que ofende a la dignidad de los ciudadanos de un mundo que no entiende de barreras, murallas y obstáculos diversos, dispuestos a dificultar, si no a impedir, la libre circulación de las personas, en un acto contrario al entendimiento y a la comunicación personal y plenamente espontáneo y natural, a la que todo ser humano tiende de una forma instintiva.
Fue Pío Baroja quien afirmó que los nacionalismos se curan viajando, en un alarde de inteligencia y sabiduría, que nadie en su sano y sagaz juicio debería negar, y que comenzó con los primeros seres racionales que habitaron la Tierra, que continuó con los navegantes que se adentraron en los desconocidos y procelosos mares adonde se aventuraron en busca de nuevas tierras y civilizaciones.
Fueron muchos los que continuaron este empeño en conocer nuevos países, ciudades y gentes, en un alarde de valentía y afán de aventura, cuyo más singular representante fue sin duda Marco Polo, al que siguieron otros afortunados viajantes que recorrieron un mundo sin barreras ni fronteras, hasta llegar a nuestro tiempo, en que no parece que hayamos aprendido lección alguna de las muchas que ellos nos transmitieron con su valiente e incansable afán de infatigables viajes por el mundo conocido y por conocer.
Irlanda, un pequeño país que tantas evocaciones románticas despierta en las mentes de las gentes amantes de los viajes, es el país que en términos relativos, más grandes escritores ha dado al mundo, como Oscar Wilde, Samuel Beckett, Bernard Shaw, Patrick kavanagh y James Joyce, entre otros.
Todos ellos, abominaban del nacionalismo, considerando que sentirse orgulloso de haber nacido en un lugar determinado, no tenía sentido alguno, añadiendo Joyce, autor del Ulises, que al fin y al cabo, una nación, no era más que el mismo lugar dónde vivía la misma gente.
A menudo se confunde patriotismo con nacionalismo. George Orwell, afirmaba que el nacionalismo es el peor enemigo de la paz, ya que los nacionalistas piensan que la patria propia es superior las otras en todos los aspectos, mientras que el patriotismo no es más que un sentimiento de admiración por la forma de vida de una nación. Añadía Orwel, que el patriotismo es pasivo por naturaleza, mientras que el nacionalismo puede agresivo.
Derribar murallas y eliminar barreras que separen a los seres humanos, es tarea en la que deberíamos ocuparnos con empeño, en lugar de izar nuevas banderas, himnos y fronteras, utilizadas como escudos y elementos diferenciales para constituirse en nuevos estados, en oposición de la otra mitad de la ciudadanía que no está de acuerdo.
Y sin embargo, una desatada y radical onda independentista está arrasando Cataluña, con una inusitada y desbordante manifestación nacionalista que no respeta leyes ni normas por el orden jurídico y constitucional establecido y aprobado por una inmensa mayoría, con un fanatismo ciego y arrollador, que está creando situaciones de una extrema tensión como hace mucho tiempo que en España no se vivían.
Si a todo lo expuesto le añadimos el hecho indiscutible de que vivimos en un mundo cada día más globalizado, la conclusión la hallamos en la afirmación de Albert Einstein: “la estupidez humana es infinita”.

domingo, 24 de septiembre de 2017

DIVINAS AYUDAS

La Ministra de Empleo, Fátima Báñez, se encomendó en su momento a la Virgen del Rocío, porque según dijo, "nos ha hecho un regalo en la salida de la crisis y en la búsqueda del bienestar todos los días de los ciudadanos".
Así lo manifestó durante una visita al Ayuntamiento de Almonte para anunciar que el Gobierno había declarado el Año Santo Jubilar Mariano de la aldea del Rocío acontecimiento de excepcional interés turístico.
Durante su comparecencia, Báñez reconoció su fervor rociero y afirmó que se siente "muy emocionada" por "el regalo que ha hecho la Virgen del Rocío, aliada privilegiada y embajadora universal de Huelva, en el camino hacia la salida de la crisis y en la búsqueda del bienestar ciudadano".
Tal fue el fervor que manifestó hacia la Blanca Paloma que se despidió con un "Viva la Virgen del Rocío" que todos los asistentes aplaudieron entusiasmados, en una ceremonia de la confusión que la mayoría de los medios de comunicación destacaron prolijamente, ante las vibrantes y calurosas muestras de agradecimiento a la virgen, algo impropio de un político, o como mínimo sorprendente, que nadie podía esperar.
Sin duda sobran comentarios ante tan esperpénticas manifestaciones que se sitúan en el terreno de la más absoluta y sorprendente demostración de una beatería propia de una fanática meapilas, que confunde el hambre con las ganas de comer, en un País cuya Constitución contempla una aconfesionalidad, que esta ministra parece desconocer.
Y ahora, una vez comprobado, según ella, que la virgen ha echado una mano en la superación de la crisis, aunque muy pequeña y muy discriminatoria, laboralmente hablando,  debería renovar sus plegarias con el objeto de que los trabajadores recuperen sus vidas y haciendas anteriores.
Todo ello, al tiempo que debería compensárseles por las pérdidas sufridas en sus honorarios, a causa de unas circunstancias económicas que les fueron sobrevenidas, de las cuales ninguna culpa puede achacárseles, y que pese a ello tuvieron que aguantar y soportar, y que hoy continúa afectándoles, cuando todo el peso de los errores y excesos cometidos jamás debería haber recaído sobre sus sufridas espaldas.
Así parece que lo va a hacer, ya que la ministra ha afirmado que los salarios en España deberían subir, a raíz de los buenos datos de empleo que se vienen registrando, y pide a los agentes sociales, en plena negociación colectiva, que lleguen a un acuerdo de subidas salariales para 2017, sin ayuda divina alguna, con la única posible que es la de la humana y terrenal lógica de las partes en litigio.
Según manifiesta la señora ministra, esto se debe trasladar y plasmar en el bolsillo de los ciudadanos, con un aumento de retribuciones y una mejora del poder adquisitivo, lo cual le honra en cierta medida, y más aún si se tiene en cuenta, que no ha vuelto a pedir la ayuda de la virgen, por lo que podemos concluir que ya se basta y se sobra ella sola para resolver los problemas de su ministerio.
Ardua tarea para reclamar una subida salarial que se nos antoja harto complicada. Las empresas han gozado de tantos privilegios laborales, que no van a dar su brazo a torcer después de tantas facilidades otorgadas. Quizás la señora ministra tenga que echar mano otra vez de sus buenas relaciones celestiales.

lunes, 11 de septiembre de 2017

FUNDAMENTALISMO RADICAL CATALÁN

Mucho ha llovido, desde que diversos colectivos y personas físicas, comenzaron a denunciar la continuada conculcación de los derechos lingüísticos y culturales de que es objeto la comunidad castellano hablante de Cataluña a cargo de las instituciones autonómicas, así como por la mayoría de las de ámbito provincial y local, en ocasiones con el consentimiento, tolerancia o connivencia del Gobierno del Estado, en un acto que aunque no permitido por éste ni por la ley que de él emana, constituye un evidente y completo atropello hacia una mayoría de la ciudadanía catalana.
Con ello se persigue el propósito de forzar un cambio lingüístico en una sociedad bilingüe, como la catalana, de manera que la comunidad de habla castellana sustituya su lengua habitual y propia por la catalana. Todo ello en contra de la composición sociolingüística de la población, de la Constitución Española, del Estatuto de Autonomía y de los tratados internacionales  que protegen los derechos humanos.
La productora de la serie Isabel se vio obligada a buscar nuevas localizaciones para las secuencias que tenía previsto rodar en el Museo de Historia de Barcelona, dependiente del Ayuntamiento de la ciudad, después de que se le denegara el permiso de grabación aludiendo a discrepancias sobre la fidelidad histórica de la serie.
La productora tenía previsto rodar en las escalinatas del museo, en la puerta de entrada del mismo y en una de las ventanas del Salón del Tinell, que pertenece al museo barcelonés, algo que no podrá llevar a cabo por negársele el oportuno permiso.
El motivo que aduce el Ayuntamiento de Barcelona, es que considera que la serie Isabel, mitifica la realidad histórica,  lo que es motivo suficiente, según ellos, para denegar el permiso para rodar en esas localizaciones, según declararon fuentes del Instituto de Cultura de Barcelona.
En Sabadell, la quinta ciudad más importante de Cataluña, se plantean si deberían desaparecer de su callejero, la plaza de Antonio Machado, o la de Quevedo, por españolistas, o la de Goya, sorprendentemente en este último caso, por franquista. El estudio discute que merezcan un espacio porque califica, sobre todo a ambos poetas, de hostiles a la lengua, cultura y nación catalanas.
El gobierno de Sabadell, que agrupa a ERCCUP, ICV, Podemos y otros, solicitó un informe al historiador Josep Abad, miembro de entidades soberanistas. El encargo fue obra de una comisión que preside la concejal de Cultura, la republicana Montserrat Chacón.
El informe, afirman, es una herramienta más, una propuesta. No significa que lo que el informe diga es lo que tengamos que hace, comenta. No obstante, el documento ha sido trasladado por el Ayuntamiento a las entidades de la ciudad que decidirán si deben introducirse cambios. El gobierno local deberá avalarlo en última instancia. Por ejemplo, censura a Machado afirmando que “bajo la aureola republicana y progresista con que se ha revestido su figura hay una trayectoria españolista y anti catalanista”.
El estudio considera grave que dos barrios de Sabadell estén bautizados con los apellidos de los poetas José de Espronceda y Ramón de Campoamor. Los enmarca en un modelo pseudo cultural franquista, al igual que a Gustavo Adolfo Bécquer, Mariano José de Larra, Lope de Vega, Leandro Fernández de Moratín, Tirso de Molina o Joaquín Turina, también en el callejero.
Abad aboga por “un debate sereno conducido por especialistas en que se escojan los autores universales que por la singularidad de su obra se merezcan un lugar en el nomenclátor. También discute que dispongan de calle la dirigente comunista Dolores Ibárruri, La Pasionaria - la califica de seguidora de Stalin, o Rafael del Riego, militar que dio apodo al himno republicano.
El historiador considera que debe revisarse el callejero de la localidad para “adecuarlo a la realidad sabadellense, catalana y mundial y deshacerse de las últimas rémoras de un nomenclátor que era una herramienta de propaganda franquista y castellanista españolista, tanto a nivel de personajes, como a nivel histórico, geográfico y cultural”.
El informe añade, que existen otros a los que tacha de “mitos de la historiografía españolista»”, por lo que cuestiona que existan calles a Agustina de Aragón, Bailén, Dos de Mayo, Numancia o Covadonga, a conquistadores como Francisco Pizarro y menciones al pasado colonial, como el Rif o Tetuán.
El informe se descalifica a sí mismo. No son necesarios muchos análisis. No tiene desperdicio. Es un claro ejemplo de la capacidad humana para desarrollar una intolerancia y una radicalidad, que conduce al fanatismo dogmático y a la irracionalidad más recalcitrante.

domingo, 3 de septiembre de 2017

LA PATRIA DEL SILENCIO

Leyendo el libro Patria de Fernando Aramburu, los recuerdos se agolpan con una fuerza y un ímpetu avasallador tal, que cuando aún queda un tercio de la narración, la intención es la de abandonar dicha lectura para no prolongar el pesar y la ira contenida por parte de un lector que vivió desde lejos, pero intensamente, los acontecimientos que en dicha novela se narran, y que más que a una novela, corresponden a una descripción novelada de unos hechos que en su momento tuvieron lugar en el País Vasco.
Hechos que, sin duda, más nos recuerdan a una biografía detallada con personajes y sucesos reales, que a una narración propiamente dicha, elaborada, documentada y relatada conforme a unos cánones novelescos, dónde la imaginación y la fantasía no ocupan lugar alguno, y dónde la dureza y la fría y cruel realidad, cobran todo su sentido a medida que se avanza en un relato que aunque suele dejar espacios de sosiego y alivio, apenas concede un respiro a quien conoció y siguió con detenimiento los hechos que se citan y que ahora duda si debiera rememorarlos de nuevo.
Fueron tiempos de una incomprensible y desgarradora época que marcó a familias enteras por motivos bien diferentes pero conectados entre sí, como el caso que se relata, dónde dos familias en la que todos sus miembros mantuvieron una sincera y entrañable amistad en el pasado, se enemistan, en virtud de unos trágicos hechos que afectan a ambas, pese a que una sufre el desgarro del terrorismo al ser víctima del mismo uno de sus miembros, mientras que la otra alberga en su seno a uno de los terroristas de la banda.
Todo ello provoca un rechazo inexplicable y cruel de la familia de éste hacia aquella, en un desvarío propio de entonces, cuando las familias de las víctimas sufrían antes, durante y después del asesinato, en una ceremonia de odio, rechazo y exclusión, que comenzaba por la denuncia, la ofensa y el hostigamiento continuo y que no terminaba con la eliminación física, sino que continuaba después con una lacerante y cruel animosidad y aversión hacia los familiares.
Fueron aquellos tiempos de plomo que marcaron a toda una generación en Euskadi, los que relata con toda su dureza el escritor Aramburu. Allí lo vivieron directamente, sobre todo en los pueblos del interior, dónde la presión de una sociedad cerrada y radical hizo un absoluto vacío a quienes no confesaban con sus ideales nacionalistas, condenando doblemente a las víctimas y a sus familias que se vieron rechazadas y apartadas por el hecho de serlo, como si fueran apestados a los que había que retirar la palabra.
Pero aquí, en el resto de España, también se vivió intensamente cuanto allí tenía lugar y cuantas injusticias se desataban sobre ellos, a la vez que se soportaban los numerosos atentados a los que sometieron a numerosas ciudades como Madrid, dónde fueron muy numerosas las víctimas del fanatismo de los violentos.
Y es por ello, que al leer Patria, retornan a nuestra memoria aquellos terribles años que desde aquí se vivieron con una mezcla de incomprensión, dolor e ira hacia quienes trataban por todos los medios de destrozar las vidas de quienes pensaban de otra manera, de quienes no confesaban con sus ideales nacionalistas y sobre todo de quienes por el terrible hecho de ser objeto de sus atentados, se convertían en indeseables para ellos.
Recientemente los sucesos acaecidos en Alsasua, dónde dos guardias civiles acompañados de sus respectivas parejas, fueron acosados por los energúmenos radicales de siempre, vienen a despertar los antiguos fantasmas que se creían ya olvidados, hasta el punto de que como entonces, han tenido que abandonar el pueblo, mientras sus familiares sufren del hostigamiento que sobre ellos, ejerce la violencia radical.
Fernando Aramburu muestra las dos caras de una sociedad que ha preservado los valores de unidad familiar, y donde la cuadrilla es el instrumento de socialización de los más jóvenes, dejando muy claro que la misma mentalidad que sustenta una gran cohesión social ha sido sin lugar a dudas el caldo de cultivo de la justificación de la violencia y del feroz acoso hacia quienes no comulgaban con sus dictados radicales y violentos, que desde el resto del País vivimos con angustia e incredulidad y que ahora Patria se encarga de recordarnos.

domingo, 27 de agosto de 2017

EL TURISMO NOS ROBA

El hastío, la intransigencia, la intolerancia y una profunda irresponsabilidad, empuja a muchos grupos sociales a sumarse a una infantil revolución ajada y trasnochada que han dado en denominar anti sistema, anticapitalista, y cuantos calificativos podamos encontrar que signifiquen y definan sus pretensiones, que no son otros que oponerse a cuanto esté establecido.
Surgen por doquier, a la sombra de tanto populista barato y pseudo revolucionario anacrónico tan de moda en la actualidad, que seduce y obnubila las mentes de jóvenes y maduros que parecen ver en esta actitud una forma de protesta y oposición al mundo y sus circunstancias.
Nada aportan con sus protestas, quejas y desvaríos, salvo el rastro que a su paso van dejando, que no es otro que los destrozos en instalaciones turísticas, medios de transporte, locales y mobiliario urbano que pagan las consecuencias de su violencia, y que en muchos casos acaba sufragando el erario público, en definitiva los ciudadanos, pues tal es su grado de inconsciencia y tales los desmanes que llevan a cabo estos individuos, mensajeros de la estupidez y la sinrazón más elocuentes y disparatadas.
El desconcierto alcanza su punto más álgido cuando el ciudadano contempla cómo determinados grupos políticos con representación en gobiernos regionales, apoyan y aplauden estos hechos y estos comportamientos que no dejan indiferente a nadie y que conducen a preguntarse qué está pasando, qué está sucediendo, qué puede pasar por la mente de estas personas, que recurren a la violencia sin ambages en una sociedad abierta y plural que permite como nunca divulgar, denunciar, y comunicar en definitiva, al instante, y a toda la sociedad en su conjunto, cuantas observaciones e inquietudes tengan a bien transmitir a través de las redes sociales.
Revolucionarios de nuevo cuño, fuera de lugar y de tiempo, que dicen oponerse aun Sistema establecido del que se nutren y alimentan en su tiempo libre para su disfrute y bienestar, utilizándolo a su antojo e interés, cuando de obtener una ventaja se trata, para a renglón seguido cuestionarlo y perseguirlo en una malévola maniobra tenazmente reiterativa.
¿Y qué decir de los responsables políticos, representantes de una ciudadanía que contempla asombrada cómo desvirtúan una actuación que debiera repercutir en el bienestar de sus votantes?
¿Acaso esos ciudadanos les han autorizado a cometer tales desmanes?
¿Pueden justificarse de alguna forma, los destrozos causados en nombre de una llamada turismofobia?
Evidentemente no. Es absolutamente condenable e injustificable. Mientras, quienes de alguna forma les apoyan en las altas esferas regionales, utilizan una doble vara de medir, con el objeto de contentar a los suyos y al resto, es decir, a unos y a otros, a propios y extraños, en una clamorosa y vergonzante ceremonia de la confusión, que acaba por atraparlos en sus propias redes, en un doble juego que acaba por no contentar a nadie.
La han emprendido contra el turismo, al que acusan de masivo, comenzando por Barcelona y continuando en otras ciudades, dónde grupos similares han tomado su ejemplo, llevando a cabo acciones violentas contra instalaciones turísticas de todo tipo, desde hoteles y autobuses a bicicletas turísticas de alquiler, ante la atónita mirada de quienes los visitan, que no dan crédito a estos hechos violentos,  que no pretenden otra cosa que visitar sus ciudades, contribuyendo con ello a su economía, y a la de un País, dónde esta actividad es la principal fuente de recursos.
Los excesos de cierto turismo marginal, facilitados en gran medida por hosteleros y agencias de viaje sin escrúpulos con sus campañas del todo a cien, por otra parte muy localizado, y que puede y debe controlarse y perseguirse por los medios legales oportunos, no puede de ninguna forma justificar estos actos vandálicos, siempre condenables y rechazables.

lunes, 14 de agosto de 2017

LA MAGIA DE LA LECTURA

Desalentadoras las cifras que hablan del porcentaje de lectores entre la población de este País en general y de los jóvenes en particular, que nos conducen a una conclusión que deja pocas dudas y esperanzas a la hora de confiar en una recuperación en este sentido a medio plazo.
A ello habremos de añadir el deplorable hecho de que la tecnología imperante, que puede y debe ayudar a este fin, no colabora ni ayuda lo más mínimo, sino más bien al contrario, ya que simple y llanamente lo utilizan para otros menesteres que nada tienen que ver con las capacidades y potencialidades formativas que poseen y que no llegan aprovechar.
Los más jóvenes, desde su más tierna adolescencia, permanecen demasiadas horas al día, absorbidos por completo por esa tiranía que ejerce el móvil en sus vidas, seduciéndolos de tal forma, que han visto reducidas hasta las relaciones directas entre ellos.
Y es que se interpone la dictadura de un aparato en el que depositan todas las comunicaciones que antes llevaban a cabo de tú a tú, y que ahora, pese a estar en grupo, lo llevan a cabo a través del susodicho ingenio, que ha sustituido la comunicación interpersonal, por la pantalla de un móvil, que los ha fascinado y seducido hasta la extenuación.
Un ingenio de la tecnología moderna que permite y facilita el acceso a una necesaria lectura que han marginado en aras de un uso lúdico que nada tiene que ver con las bondades, el disfrute, la magia y el encanto que la afición y la práctica de la lectura procura a quienes tienen el acierto y la sapiencia suficientes para valorar esta valiosa y hermosa dedicación que ilustra, divierte y entretiene.
Todo ello a la par que seduce y transporta al lector a mundos reales e imaginarios que nos llenan de emoción y magia y que nos conducen a hechos y lugares históricos, pasados y presentes, a la vez que nos introducen en mundos futuros aún por descubrir.
Donde la literatura a través de la novela, el teatro, el ensayo y la poesía, sin encontrar límites ni espaciales ni temporales, nos sumergirán en nuevos y emocionantes mundos, en una experiencia vital inolvidable, que enriquecerá nuestra cultura y nuestro tiempo, a la vez que nos proporcionará el placer y la satisfacción que el viajero experimenta en su aventura a lo largo del real o imaginario trayecto.
Pocos placeres nos han sido dados a los humanos como el hermoso y agradecido regalo de la lectura. Cuando un libro nos atrae intensa y profundamente, deseamos que el tiempo pase más rápido, más fugaz, más vertiginoso, de tal forma que vuelva a llegar el momento en que nos introduzcamos de nuevo en él, en su mundo, en su localización, donde los personajes con frecuencia se desenvuelven conformando un mágico e irreal espectáculo, que el apasionado y entregado lector transforma de imaginario en real, de virtual en tangible.
Pero nuestros jóvenes no parecen estar en ello, en la labor de formarse, entretenerse y vivir mundos nuevos a través de los libros. Prefieren embeberse en esa tecnología que pese a sus posibilidades a estos efectos, únicamente les procura una diversión pasajera, sin posibilidad alguna de conocer nuevos escenarios que los deleitarán, pero que no han hallado aún, inmersos como están en otros tecnológicos universos.

lunes, 7 de agosto de 2017

LA FIESTA SOSTENIBLE

Ahora, que este sufrido y socorrido término está siendo universalmente utilizado para hacer referencia a la compatibilidad con los recursos, el medio ambiente o variables diversas encuadradas dentro de la sociedad, la cultura, la economía y tantos otros que aquí podríamos citar, nos encontramos con un nuevo ámbito donde puede aplicarse, que es ni más ni menos que en la llamada Fiesta Nacional.
Y es que el Gobierno Balear, ha decidido que permitirá las corridas de toros, sólo si en la plaza no hay derramamiento de sangre, es decir, si el noble animal no es torturado ni sacrificado en el coso taurino,  algo que viene sucediendo desde hace siglos en miles de ruedos de todo el País, y que parece estar tocando su fin.
Diríase que se ha entonado un canto de sirena, que cada vez era más demandado, y que tiene su precedente en varias Comunidades que incluso han prohibido este anacrónico espectáculo sentando las bases para el comienzo del fin del mismo, o al menos, el final de la negación del cruel derramamiento de sangre, que hacía de esta mal llamada fiesta nacional, un espectáculo denigrante.
Es por ello que a partir de ahora, y a medida que se vayan uniendo otras Comunidades, se harán las corridas de toros sostenibles, por el hecho de la compatibilidad y el respeto con la vida, la ética y la estética que a partir de ahora se mantendrá a la hora de torear a un animal en un ruedo, sin maltratarlo, sin derramar sangre, sin matarlo, en un espectáculo que a partir de ahora, seguirá siendo una corrida de toros, pero sin matador.
Las tres formaciones que apoyan al actual Ejecutivo regional, que preside la socialista Francina Armengol, han presentado este jueves la proposición de ley de «regulación de las corridas de toros en Baleares». Elaborada conjuntamente por el PSOE, la coalición nacionalista MÉS —tanto de Mallorca como de Menorca— y Podemos, la citada futura norma sin prohibir expresamente los festejos taurinos, es sumamente restrictiva por lo que se refiere a su celebración.
Podrá haber festejos en las plazas de la Comunidad siempre y cuando no se hiera o se mate al toro. En ese sentido, únicamente se podrán utilizar capotes y muletas, pero en ningún caso objeto punzante alguno. Además, no se podrán utilizar caballos en los cosos y estará prohibida la entrada a los menores de 18 años, así como la venta de alcohol.
En tanto sucede esto, el Govern ha recibido un requerimiento del Ejecutivo central en el que se avisa de la posible "inconstitucionalidad" de varios de los artículos de la regulación de las corridas de toros en Baleares, algo que ofende la más elemental de las sensibilidades, al utilizar un recurso de este calado ante el más alto tribunal del Estado, garante de las libertades, derechos y obligaciones de los ciudadanos.
 Algo que parece absurdo y totalmente fuera de lugar por parte de quienes se empeñan en denunciar como inconstitucional un hecho que no es más que la manifestación de una sociedad avanzada que rechaza un espectáculo que algunos se siguen empeñando en afirmar que corresponde al bagaje cultural de este País.
Digno de aplaudir y celebrar esta decisión del gobierno de las Baleares, que sería deseable se extendiera al resto del País, algo que parece imparable a medio plazo, y que supone un gran paso adelante en la supresión de un rito violento y cruel, en un coso dónde los espectadores lo celebran como si de una fiesta se tratara.

martes, 1 de agosto de 2017

LAS URNAS DE LA DISCORDIA

En todas las culturas, se narran historias, cuentos y fábulas, que a modo de moralejas, nos proponen ejemplos a seguir, con una serie de máximas y parábolas, que pretenden aleccionar al lector que con estas sentencias se encuentra.
Son en definitiva metáforas, protagonizadas por animales, que con su espontánea y agradecida intervención, nos proporcionan suculentas enseñanzas que podemos observar en nuestra vida diaria, a la que imitan y parangonan en una sabia, ejemplar y lúdica forma de ilustrar nuestra existencia.
Aunque suelen utilizar personajes infantiles y adquirir el formato de narraciones a ellos dirigidos, su didáctica y si mensaje va dirigido con frecuencia a los adultos, que son los que mayor provecho y beneficio de ellas pueden extraer.
He aquí, a continuación, algunos de estos ejemplos que ilustran a la perfección comportamientos humanos por todos conocidos en este País, y que nos traen de cabeza desde hace ya demasiado tiempo, como para que no nadie los ponga remedio. Ambos relatos, utilizan a los ratones como protagonistas del cuento.
Habitaban unos ratoncitos en la cocina de una casa cuya dueña tenía un hermoso gato, tan buen cazador, que siempre estaba al acecho. Los pobres ratones no podían asomarse por sus agujeros, ni siquiera de  noche. No pudiendo vivir de ese modo por más tiempo, se reunieron un día con el fin de encontrar un medio para salir de tan espantosa situación.
Atemos un cascabel al cuello del gato – dijo un joven ratoncito -, y por su tintineo sabremos siempre el lugar donde se halla.
Tan ingeniosa proposición hizo revolcarse de gusto a todos los ratones, pero un ratón viejo dijo con malicia:
Muy bien, pero ¿quién de ustedes le pone el cascabel al gato?
Nadie contestó.
En este otro caso, como queda dicho, también serán los roedores los actores principales del juego: Dos niños serán escogidos al azar, aunque previamente se puede sortear para ver quiénes son los afortunados. Uno de estos dos  niños tendrá el papel de gato y otro el de ratón.
Una vez elegidos, los niños que forman el corro tendrán que entonar la siguiente canción: 'Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche, mañana te pillará'.
Mientras suena la canción, el ratón correrá haciendo zigzag por los huecos formados entre los brazos de los participantes.
Mientras tanto, el gato le tendrá que perseguir, pero los participantes bajarán los brazos y no le dejarán pasar, aunque puede colarse entre los agujeros, siempre y cuando no los rompa al pasar.
Cuando el gato toca al ratón, el juego finalizará y entonces el ratón pasará a ser el gato y escoger a una persona para que haga de ratón.
Dos ejemplos cuya moralejas e podría aplicar a una situación como la catalana, dónde gobierno central y catalán, parecen jugar al ratón y al gato, en un juego demasiado arriesgado como para poder calificarlo de un alegre, divertido y aleccionador cuento.
Si la ley de referéndum se aprueba el día 6 de septiembre el gobierno tardará unas horas en presentar un nuevo recurso ante el TC que en el plazo de uno o dos días estará suspendida. La vicepresidenta del gobierno, aseguró que "al Estado le bastan 24 horas para paralizar la ley de referéndum".
Mientras tanto, en el gobierno catalán, nadie quiere hacerse cargo de la compra de urnas, salvo que lo hagan todos en conjunto. Y es que el miedo guarda la viña. Sin duda, todo lo citado,  es profunda y claramente revelador, a la hora de ayudarnos a entender estos hechos, que nada tienen de fábula, sino de enredo, intereses ocultos, y en cualquier caso, cruda realidad.

domingo, 30 de julio de 2017

LA IZQUIERDA DIVIDIDA

El fragmentado arco político español, condiciona poderosamente la imposibilidad de formación de unas mayorías estables que puedan dar un respiro a una confrontación constante y permanente que no deja lugar a una nueva etapa de entendimiento y alianzas necesarias para una buena y eficaz gobernanza.
Se da esta situación, tanto en la izquierda como en la derecha, pese a que es esta última la que está instalada en un gobierno que no obstante se ve obligado a pactar puntualmente para llegar a acuerdos que le permitan aprobar leyes y actuaciones de diverso orden, que necesitan de una mayoría.
Algo que aunque en precario, logra alcanzar de vez en cuando, pero que no le es posible trasladarlo a una  general y tranquilizadora disposición, ya que no siempre consigue sus propósitos a la hora de encontrar unos compañeros de viaje que se presten a semejantes bondades.
Y es que estos no abundan por los lares de un Congreso tan variopinto como el de nuestro País, dónde la segmentación es de tal calibre, que pensar en mayorías absolutas, es algo que pertenece a los tiempos de un pasado próximo, pero que seguramente jamás vuelva a repetirse, si tenemos en cuenta los frágiles lazos que más que aproximar, separan a los distintos grupos, empeñados como están en acorazarse tras unos programas que contienen demasiados puntos que los convierten en compartimentos estancos.
Tradicionalmente, siempre ha sido la derecha la que ha aplicado con férrea disposición aquello de que el que se mueve no sale en la foto, en alusión a una severa disciplina de partido que ha de respetarse por encima de todo, a la vez que se estimula una acción unitaria a la hora de la toma de decisiones, del respeto a las normas internas, y sobre todo, de votar al unísono cuando de ello se trata.
En la izquierda, sin embargo, ésta decidida y firme disposición de la derecha, nunca ha tenido demasiado éxito, permitiéndose una alegre, diversa y flexible división de ideas, posturas y pareceres, con la que han alardeado de una irreprochable democracia interna.
Esto, no obstante, les ha creado problemas con demasiada frecuencia, hasta el punto de que les ha llevado a un peligroso y traumático conflicto interno, que a punto ha estado de provocar una escisión en un partido centenario, absolutamente necesario para nuestra joven e inexperta aún democracia.
De esta forma, la izquierda más radical, representada por Podemos, aprovechó estos desastres del Psoe para apropiarse de una importante franja de sus votantes, que hasta un millón, pasaron a votarles, y que parece que a día de hoy, podrían volver a sus orígenes retornando a un partido ávido de votos perdidos por el camino.
Todo parece indicar que el giro que ha llevado a cabo Pedro Sánchez, podría lograr recuperar esa sangría de votos que le pusieron en un trance de pasar a ser un partido marginal, algo inimaginable para un histórico Partido Socialista, excesivamente escorado a la derecha, y que ahora ve cómo su nueva y flamante directiva levanta el puño en alto y canta La Internacional
En cualquier caso, la unión de acción de la izquierda se contempla en estos momentos como algo harto impensable y sumamente complicado de llevarse a efecto. Esto supondría un duro golpe para sus votantes, que contemplan cómo sus dirigentes, aquejados de una profunda desconfianza, se alejan de un deseado acuerdo.